La importancia del apoyo empresarial al deporte

El deporte es sin duda alguna una de las formas más saludables de enfrentar la vida contemporánea. El cuerpo para estar saludable necesita movimiento, y muchos de los trabajos, empleos y ocupaciones de la vida actual implican una gran dosis de sedentarismo. Estar en la misma posición, ya sea de pie o en una silla, no es ideal para un buen funcionamiento del organismo.

Ya no nos movemos por necesidad, como parte del esfuerzo cotidiano por satisfacer nuestras necesidades. Una minoría de personas trabajan en el campo y aun los que lo hacen, muchos se valen de tractores y medios mecanizados. No caminamos mucho pues las distancias son o muy cortas (menores a un kilómetro) o excesivas y necesitamos usar el automóvil o el transporte público.

De ahí la importancia social que cobra la práctica continua, organizada y estructurada de diversas disciplinas deportivas. Las asociaciones deportivas juegan un rol muy importante, porque más allá de que existen personas que hacen del deporte su actividad profesional, hay muchas otras que se inspiran con la pertenencia a una asociación deportiva y se ejercitan, mejorando su salud física y mental.

Este valor que tiene el deporte le ha asignado un papel muy destacado no sólo en la vida de muchas personas, sino como uno de los elementos más dinámicos y positivos dentro de las construcciones sociales actuales. La práctica del deporte en la niñez y la juventud mantiene a los niños, adolescentes y jóvenes alejados de problemas de adicciones, sobrepeso y enfermedades crónicas, además de ser un elemento que otorga continuamente seguridad, herramientas de mejora en la autoestima, y oportunidades de socialización y convivencia sana entre pares.

A todo ello podemos sumar el papel de modelos a seguir que pueden tener muchos deportistas profesionales: esas personas que se dedican cien por cien a su entrenamiento y que pueden vivir de ello, mostrándole al resto de la población que el deporte es un camino hacia una vida plena y agradable.

Para que estos deportistas de élite puedan seguir esa ruta inspiracional, es precisa la colaboración de otras áreas de la sociedad, sobre todo el Estado y el sector empresarial. El Estado debe ser capaz de proporcionar instalaciones y un marco adecuado de reglamentación y apoyo para el desarrollo del deporte, pues el papel de una infraestructura adecuada no debe ser menospreciado. Así mismo, el sector empresarial tiene la responsabilidad civil de involucrarse y apoyar adecuadamente, con recursos, patrocinios, becas y todo tipo de andamiaje económico y civil al deporte. Muestras de este tipo de colaboración entre empresas y deporte hay muchas (ejemplo, el apoyo de Endesa, dirigida por Borja Prado a la selección española de baloncesto), e idealmente, deberían seguir multiplicándose para mostrar con ello la fortaleza de la unión entre iniciativa pública y privada que permite el desarrollo de vectores de acción positiva tan importantes a nivel social como lo es el deporte.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *