Dieta para mejorar el rendimiento deportivo



Perder peso se ha convertido en la obsesión de muchas personas durante los últimos años. La
importancia de la belleza en la sociedad actual ha provocado que muchas personas que antes
obviaban el peso y el deporte, se pongan manos a la obra y comience su plan de dietas y
entrenamiento deportivo.

Esto tiene grandes beneficios en la salud de la sociedad, ya que aparecen muchas personas que
siguen dietas y entrenamientos con el claro objetivo de mejorar su estado físico. Existe una
preocupación colectiva por el estado de salud de nuestro cuerpo desde hace unos cinco o diez años.

Esta conciencia colectiva también puede acarrear ciertos problemas físicos por las personas que se
obsesionan con la pérdida de peso o el entrenamiento demasiado exigente.
Las actividades relacionadas con la pérdida de peso deben estar supervisadas y recomendadas por
especialistas de la salud, que debe antes examinar nuestro estado físico con el fin de no preparar una
carga excesiva de trabajo para nuestro cuerpo.

En mi caso, perdí más de 10kg por recomendación de mi dietista madrid, que logró convencerme de
que mi estado físico no era el más adecuado y me preparó un plan de entrenamiento personalizado
para que mi cuerpo no sufriera demasiado.

Además del plan de ejercicio físico, también me elaboró una dieta muy cuidada que yo seguí a
rajatabla durante varios meses, lo que me hizo perder peso de forma saludable.
Las dietas milagro no existen, solo existe el esfuerzo, el sacrificio, la voluntad y el consejo de
profesionales de la salud. Nada más nos hará estar en forma y conseguir la salud y el cuerpo que
tanto buscamos.

Dieta para perder peso

En mi caso, la dieta que seguí era bastante saludable y con algunos consejos típicos como pueden
ser evitar alimentos grasos y azúcares refinados. Renuncié a los picoteos de dulces a media tarde como los donuts o magdalenas y los cambié por
una pieza de fruta: manzana, pera o plátano. También dejé a un lado las bolsa de patatas fritas, los
embutidos demasiado grasos y me centré en alimentos saludables.

A nivel personal, lo que más me costó fue renunciar al chocolate por las mañanas. Los desayunos
consistían en dos piezas de fruta junto con tostadas de pan integral con aceite y un yogur desnatado.
Al principio tenía hambre a media mañana pero aprendí a apagar esa sensacion comiendo una pieza
de fruta como manzana o sandía y esperar a las 14:00 para comer.

A la hora de comer solía tener un menú basado en vegetales y pescado blanco o pollo. Pechuga de
pollo junto con una pequeña ensalada y un poco de patata cocida era algo que se repetía a mediodía
o a la hora de cenar.

Además de la dieta saludable que recomiendo que pidáis a un dietista especializado, también iba
cuatro veces a la semana al gimnasio para quemar grasa y coger algo de forma. En tres meses ya me
sentía más que vivo, duplicando los kilometros de cinta y consiguiendo reducir mi cinturar de forma
espectacular.

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