Crema montada en Nápoles

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Las mejores pastelerías de la ciudad italiana, según la repostera Isabel Pérez

Aliter Dulcia es el nombre de su café y repostería y el de su blog, leído por miles de seguidores. Pero también es el título de su libro, recién publicado por la editorial Col&Col. En él, Isabel Pérez explica recetas y cuenta viajes muy dulces, como el que hizo a Nápoles en verano.

¿Fue por trabajo o por placer?

Por ambas cosas, pero aunque vaya por trabajo también lo paso bien. Y siempre pruebo dulces tradicionales en las pastelerías más conocidas.

¿Cuál debemos visitar allí?

Poppella, sobre todo por sus fiocchi di neve. Es un pastel típico relleno de crema recién montada de distintos sabores. Yo me puedo comer media docena de una vez. Me traje una caja para regalar porque prefiero los recuerdos gastronómicos de mis viajes.

¿Qué más dulces napolitanos recomienda?

El babà. Es un brioche empapado en ron y relleno de nata. Lo sirven riquísimo en un café decimonónico, el Garibaldi, junto a la plaza del Plebiscito.

Siga haciéndonos salivar.

No puedo olvidarme de la sfogliatella. Son capas de hojaldre muy finas rellenas, por ejemplo, de ricotta. Se sirven calientes y las puedes comprar en puestos que hay por la ciudad.

¿Entró en algún museo?

Claro, en Nápoles me gusta mezclar arte y pastelería. Fui al Museo Arqueológico, donde se encuentran hallazgos de Pompeya y Herculano y el grupo escultórico del Toro Farnesio, entre otras maravillas. También me gusta mucho el monasterio de Santa Clara.

¿Por dónde paseó?

Yo siempre voy a los Quartieri Spagnoli. Ahí late el corazón de Nápoles. Ves a la gente cocinando, con las puertas abiertas de sus casas.

¿Algún otro rincón que le guste?

La zona de Spaccanapoli, donde se encuentran las tiendecitas de belenes tradicionales. Allí está la piazzetta Nilo, y enfrente un bar donde paraba Maradona. Tiene dentro un altar pintado de albiceleste con cosas suyas. Hasta conservan un mechón de pelo.

Fuente: https://elviajero.elpais.com

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